0. ¡Me voy a Costa Rica! – Un inicio desalentador a modo de introducción

Cuando decidí viajar a Costa Rica fui a visitar a unos amigos viajeros en el bonito pueblo de Tepoztlán, cerca de la ciudad de México. Ellos habían viajado antes por Centroamérica con poco presupuesto y seguro tendrían uno o dos consejos para mi.

“¿¡Costa Rica!?”, recuerdo que me dijeron casi en coro. “Sí, sí, ¿qué pasa? ¿no es un buen lugar para viajar?” pregunté un poco preocupado pues ya había comprado mi boleto de avión, pero ellos respondieron de modo sincero: “Bueno, Costa Rica es precioso, pero excesivamente caro… nosotros sólo pudimos quedarnos un par de semanas y luego salimos escapando hacia Nicaragua…”.

Tras pasar casi un mes en Noruega, uno de los países más caros de Europa, gastando sólo algo así como como un euro al día sabía que podía asumir este nuevo reto, ahora en tierras americanas, pero me sentía un poco escéptico. Había que intentarlo…

Ahora, tras dos meses de viajar por Costa Rica, puedo decir que es bien posible hacer un viaje de muy bajo presupuesto por el país conociendo de paso lugares de los que el turista promedio (y el costarricense promedio) nunca escuchó. Mis gastos fueron, a grosso modo, de poco menos de dos dolares diarios

0.1. Costa Rica, parque internacional…

Costa Rica es un país que a mi me pareció más bien un parque internacional en el sentido de que gran parte del país está protegido (20% del territorio está declarado como reserva o parque nacional) y el turismo se respira por doquier. Hasta los pueblos más remotos están influenciados por lo que ha venido a conocerse como “Turismo Rural”, e incluso las zonas indígenas echan mano al flujo de turistas creando un concepto que ya denominan “etnoturismo”. A esto es a lo que el Viajero debe enfrentarse, ya sea para salvar su magro bolsillo de las continuas estocadas o para lograr dilucidar entre las historias para turistas y la esencia de los pueblos… En los siguientes apartados les comparto algunos tips básicos para lograr viajar por costa rica sin quedar endeudado de por vida…

parques

1. Viajar de “raid” (auto-stop) en Costa Rica

¡¡¡Viajar de “raid” en Costa Rica es fácil!!! Pasé dos meses recorriendo el país y viajé de raid desde Paso Canoas hasta Bribri, recorriendo toda la costanera (carretera a lo largo de la costa del pacífico) y la carretera de ciudad Limón hasta Cahuita y más al sur a Puerto Viejo.

Como en muchos otros países, en Costa Rica es mucho mas sencillo hacer raid en caminos rurales (donde la gente es más confiada), y la verdad es que esos fueron mis favoritos. Al meterme a Dota, a lo que llaman la zona de los Santos, los caminos eran poco menos que increíbles, entre montañas, a lo largo de ríos y muchas veces peligrosamente empinados. Ahí es común ver esos coches viejos al estilo jeep que fueron tan comunes hace muchos años en toda Costa Rica.

Pero cerca de las ciudades la cosa es distinta, y Limón es un caso peculiar que cualquier mochilero debe cuidar: es bien sabido que Limón es la región más peligrosa de Costa Rica, y ya eso es un foco rojo, pero la cosa se comienza a poner más complicada cuando al estar haciendo raid a las afueras de esa ciudad se comienzan a parar coches que resultan ser taxis piratas (taxis sin vehículo oficial, y comúnmente más baratos) y, luego de recibir una negativa de parte de un viajero de raid empedernido, lanzan cualquier cantidad de sugerencias diciendo que ahí el raid no funciona, que es peligroso, y que mejor será que pague por el servicio… pero hay que tener paciencia… Yo esperé hasta dos horas en dirección San José… ¡”pero al final siempre hay alguien que para”!

Así pues, ¡en Costa Rica viajar de raid puede hacerse de modo relativamente sencillo y suma siempre a más aventuras y anécdotas dignas de ser contadas en el futuro!

raid

2. ¡Hospedarse sin pagar!

Una de las fugas de dinero que puede evitar el viajero de bajo presupuesto en este país centroamericano es el hospedaje (¡tan ridículamente caro en Costa Rica!)… y la receta es muy sencilla: ¡pregunta! Durante mi viaje por la zona rural de Dota, o las zonas indigenas de Boruca, Térraba, Ujarrás y Talamanca, apliqué constantemente el preguntar si había alguien que pudiera hospedar a un viajero a cambio ayudar en algún trabajo, y tarde o temprano siempre daba con alguien dispuesto… A veces la persona a quien le preguntas no te puede ayudar, pero seguro se le ocurre quién en el pueblo es apto para tal intercambio… Y de este modo es posible ahorrarse no sólo el hospedaje, sino la comida, y de paso se crea un laso formidable compartiendo el trabajo con la gente local, a veces realizando trabajos con machete, como recortar hierbas crecidas, a veces con pala y pico, y a veces con labores por demás ligeras…

Viajando sin pagar transporte y hospedaje el viaje puede resultar completamente gratis, y se logra conocer una cara poco conocida, más íntima, de Costa Rica, ese lado que sólo un viajero de corazón llega a conocer

traviajero

3. Una opción para librarse de los gastos en parques nacionales y museos

Cuando uno piensa en Costa Rica, inmediatamente piensa en los famosos parques nacionales o cualquier cantidad de reservas naturales, o en lugares como el Museo del Oro, el Museo del Jade o el Monumento Nacional Guayabo, pero uno debe pagar por ingresar a todos esos lugres. Los parques nacionales por lo general cobran a extranjeros arriba de 3 dólares, el Museo del Oro cobra 11 dólares ¡¡¡y el Museo del Jade llega a cobrar hasta 15 dólares por la entrada a los visitantes no locales!!! ¿Será que el viajero de bajo presupuesto deba quedarse fuera de estos atractivos culturales? La respuesta es “No”, y la receta para librarse de tales gastos es, aunque un tanto elaborada y no apta para cualquiera, bien posible de llevar a cavo.

Resulta que el gobierno de este país declara exentos de pago a ciertos conjuntos de personas, entre ellos periodistas, y ahí entran los viajeros blogueros-feisbucosos, y aunque yo por dicha logré obtener cortesías en los Museos del Jade y del Oro así como en Guayabo sin ningún tipo de trámite previo, lo mejor es comunicarse con el instituto costarricense de turismo y solicitar la exención de pagos, y hacerlo con tiempo. Con la venia del gobierno, podrán ahorrarse, también, este tipo de gastos en Costa Rica… ¿Qué más puede pedir el viajero? Costa Rica resultó ser bastante amigable para mí, y yo espero que todos los que lean esto tengan también puras buenas historias que contar al final de cada día… XD

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4. ¡Cuidado al salir!

Pero bueno, no todo es pura vida… al salir del país, y aunque se la hayan rifado (mexicanismo para expresar que realizaron una hazaña con éxito) no gastando ni un colón durante su estadía, hay que pagar 29 dólares como “impuesto de salida”… Cuando uno platica con los empleados del aeropuerto no es extraño encontrar cualquier cantidad de anécdotas de gente desprevenida que viene a tomar su avión sin dinero para pagar dicho cargo y se meten en unos líos espantosos, así que ¡prevenidos!

Hemos visto pues que aunque Costa Rica es reconocido como uno de los países más caros de América Latina, y el más caro de América Central, es bien posible realizar un viaje de super bajo presupuesto recorriéndolo de cabo a rabo sin necesidad de gastar un centavo… Yo espero que quienes lean este post encuentren provecho en él y lo compartan con sus camaradas viajeros.

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¡Pura Vida!

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